LA REBELIÓN DE LAS AVISPAS COMO UNA SUBLIMACIÓN

En su programa de televisión (Canal 13), el poeta y narrador Paul Benavidez Vílchez, dedicó recientemente este comentario a nuestra novela. Con ese motivo, el propietario del sitio web escribió unas líneas de regocijo, por un libro que todavía respira, a pesar de que quisieron matarlo cuando nació, hace 20 años.

La rebelión de las avispas es una novela experimental y disruptiva que persiguió varios objetivos en el momento que la concebí (año 2002).

Uno de ellos era el inmediato: denunciar una situación de corruptela político académica en la que me vi involucrado por causa del poder que acumulé en los medios de comunicación de la Universidad de Costa Rica, y que usé sin contemplaciones para criticar la corrupción y decadencia que me rodeaba, tanto en el claustro como en el plano nacional e internacional. Eso no era perdonable por políticos, jerarcas o embajadores, y yo siempre lo supe, pero los sorteé por unos 30 años.

Un segundo objetivo era: hacer patente el error estratégico en que estaba incurriendo el movimiento de reivindicación de la mujer (justo en su esencia), al posicionar al sujeto masculino, como un enemigo a destruir en esa lucha, y llevándose entre sus arengas las diferencias biológicas, la ética de género y hasta la gramática castellana. El Metoo vino años después y si bien obtuvo grandes victorias (caso Epstein v.gr.), amplificó eso hasta el histerismo (caso OIJ y Douglas Sánchez, entre otros).

Y, finalmente, tratar de convertir en literatura, en arte, en algo sublime, toda aquella mierda que se me vino encima por la ambición idiota de mis enemigos y de las sectas que se unieron para que les dejara libre el espacio que por tantos años ocupé en todo lo que fue la comunicación de la UCR (periódico, revistas, radios, cátedras, escuela y programas en televisión). 

Este objetivo era, para mí, el más relevante, pues pretendía, por medio de la ficción, trascender lo actual y construir un producto que embelleciera e innovara, en forma y fondo.

La novela narra muchos pasajes de la vida en un campus universitario privado (UPA), donde todo es transmitido en directo por grandes pantallas, e incluso la misma narración está compuesta en esas pantallas digitalizadas; es decir, el discurso es al mismo tiempo el medio y el mensaje, de allí que cada capítulo arranque con un cursor, una flecha típica del programa de escritura Word de computadora.

El título lo aporta una apreciación medio científica sobre la forma como se enfrascan, en una guerra mortal, las especies de abejas y avispas que habitan el amplio territorio académico de la UPA, con tal de capturar los mejores sitios arborísticos y es, por supuesto, una metáfora de la guerra de los sexos y las luchas torpes entre los diferentes grupos feministas, que el libro denomina feminazis.

Esos grupos sectarios son los que, en la anécdota realista, atacan al Renco Bolaños, administrador de un newsletter en línea (www.totolate.com) que incomoda a ellas y a las autoridades de la UPA, las cuales terminarán apaleándolo y expulsándolo bajo el falso cargo de acoso sexual a “la Güirra”, una chica libertina que se presta para el complot que después se puso tan de moda.

El texto está lleno de humor crítico, ironías, burlas, sarcasmos y alusiones directas a personas reales que se disimulan con apodos, por lo cual fue muy atacado, y naturalmente convertido en bestseller, hasta ganar de ñapa, el Premio Nacional de Literatura.

Que hoy, 20 años después, se le recuerde en un programa de televisión, es un gran honor para mí, y una muestra de que los objetivos fueron cumplidos.

https://www.facebook.com/share/v/1EdY2WbiND/

Carlos Morales

UN UTIL RECORDATORIO

1/5/2026

Hernan Solís Bolaños

El libro de Carlos Morales, con su inesperada portada:
“Díaz, de turbulencia
El Zapallo de Lata
VISITA ARMISTOSA”:
nos presenta un título tetracefálico, difícilmente inteligible para alguien que no haya vivido en la Costa Rica de los primeros años 80. La obra promete violencia tropical, nutrida por huracanes mal disimulados. Como si fuera poco, el componente gráfico de la portada inyecta un mayor contraste entre el poderío militar de los adversarios. Este enfrentamiento nos hace recordar la lucha entre Goliat y David.   
Se vislumbra un evento más del eterno antagonismo global de las ideologías de izquierda y derecha en el pequeño territorio de Costa Rica, con ramificaciones a Centroamérica e incluso más al norte. Llama la atención la franqueza de los ataques, que no es realmente disimulada por el sentido de humor envolvente de la obra.
Para un costarricense como yo, pacifista por genética, resulta gratitificante el hecho de que, los duelistas de muchos de esos encontronazos no aparecen, como sí sucede en otros países, no muy lejanos, en cárceles o en funerarias. 
El libro, en lo personal, me produjo una reacción bidireccional: inicialmente hacia el pasado y después hacia el futuro. La obra de Carlos Morales, en general, me proyecta hacia el pasado, esta vez cuatro décadas, reviviendo hechos y personajes de importancia histórica, que habían sido borrados, parcial o totalmente, de mi memoria. Útil, muy útil, como recordatorio que las tiranías militares, de derecha o de izquierda, no constituyen una alternativa viable frente al mejor sistema de gobierno disponible para la humanidad: la imperfecta pero mejorable democracia. Esto, al menos, desde que se distanciaron, irreconciliablemente, el chimpancé y el Homo sapiens.
Si ahora redireccionamos unos 180 grados, devolviéndonos al futuro, por ahí de los años 25 del siglo XXI, podemos disfrutar del espectáculo de las tumbas paralelas del estalinismo izquierdista y del fascismo derechista. 
¿No nos gusta el menú resultante?  Pues no nos queda más que corregir nuestra sobreviviente y siempre mejorable democracia, soportada por robustas columnas legislativa, ejecutiva y judicial. 
En conclusión, Carlos Morales nos ofrece con su obra de días de turbulencia, el despliegue de siete años de zapallazos enlatados, en los que se muestran los microconflictos de su valiente lucha por una Costa Rica más independiente. 
¡Lástima que murió tan joven (La mata de zapallo, o sea la cucurbitácea, no Carlos)! 

Libro publicado por la EUNED, disponible en sus librerías.

EL PREMIO DEL PÚBLICO

La lluvia de comentarios publicados en la prensa y en los diarios o redes sociales de este y otros países, es un halago inolvidable para mi libro ES LA HISTORIA DE UN AMOR…, lo cual constituye un verdadero premio para mi y un homenaje más para la protagonista de la novela. 
Pocas veces, en el país, un libro se comenta tanto y tan a fondo. Trataremos de resumir tales pensamientos en este rápido collage de extractos y frases sueltas.

Siempre he tenido claro que el AMOR es la mayor fuerza que mueve al mundo, a todos los mundos conocidos. Y que, junto al arte, es lo único que nos salva… El título nada tenía que ver con el famoso bolero, pero terminó muy vinculado. Como era de esperar.
El autor. 2-1-25
 
Nuevo libro de Carlos Morales es un tributo al amor… El verbo ES del título, en presente, es una declaración inequívoca de que su amor por Sofía (María) nunca morirá y prueba de ello es la novela que tienen en sus manos, un artefacto que está hecho de palabras para combatir, de una vez y para siempre, a la fatalidad, a la muerte.
José Eduardo Mora. El Jornal 20-225
 
“Historia de un amor…”, es un romance sofisticado por donde ruedan lágrimas, sonrisas, música, todo junto al idilio pasional y el aroma a dolor y muerte.
Sergio Espinoza Alfaro. 5-4-25
 
…vibrante y preciosa novela, recorrí con Sofía y con Alberto Del Río, esos instantes maravillosos, desde la puerta negra hasta la muerte, del enamoramiento hasta el dolor.
Juan Diego Castro. 9-4-25
 
 …tu historia de amor es una que trasciende la muerte, porque junto con tus hijos y toda tu familia y con la fuerza que inspiró el sentimiento de Sofía –ausente y a la vez presente– fuiste capaz de exorcizar la parca.
Gonzalo Medina Pérez, Colombia.   9-4-25
 
…un libro escrito con sangre, como dijiste anoche, con las vísceras, que está a la altura de todo lo que en el mundo puede llamarse amor, el más puro amor. 
Carlos Cortés, 7-4-25
 
Una MUJER empoderada, posicionada de sus roles, desde una perspectiva muy sensata de lo que suele denominarse Perspectiva de Género. 
Gerardo Contreras. 8-4-25
 
Antier compré tu libro, que me pareció extraordinario. 
Es una maravillosa oda a tu mujer, aunque lamentablemente acaba en una elegía. Lo que nos hace ver que, no hay felicidad completa en este mundo.
Tu señora se sentiría muy vanidosa y orgullosa de poder leerlo (a lo mejor lo hizo ya).
 Juan Jaramillo Antillón. 20-6-25

Carlos Morales, se deleita poniéndonos más peso, en otra dimensión, con su alter ego. Se duplica, de ese modo, la demanda de atención en la lectura con la difusa inmortalidad de García Márquez, Cervantes, Shakespeare… Ahora se dispone de las condiciones para que florezca una historia de amor, como no hay, ni habrá, otra igual, pese a la sonrisa incrédula de Romeo y Julieta.
Hernán Solís Bolaños. 7-7-25

La novela es rica en detalles de un San José ahora inexistente, con sus discotecas que los protagonistas frecuentaban en sus años de juventud.
Juan Ramón Rojas. 3-8-25
 
El narrar a dos voces es como la interpretación de un bolero por parte de un dúo en donde ahora canta la primera voz y en otros tramos la segunda y luego uniendo ambas voces para dar mayor realce a la historia intrínseca de amor. Un acierto narrativo sin lugar a la duda.
Jacinto Brenes. 10-9-25
 
…es una catedral de ceremonias genuinas, hondas y trascendentes de amor, con vitrales de vivencias, emociones, reflexiones y mensajes nutridos de eternidades que se adhieren como sentimientos y celebraciones, como testimonio literario de genuino amar con amor.
Francisco Garzón, España 25-10-25
 
…es la novela más íntima del escritor Carlos Morales, quien por primera vez expone sus sentimientos más profundos, por tanto, esta obra podría ser el capítulo inicial de sus memorias.
Mario Zaldívar. 1-11-25.


En ciertos certámenes artísticos existe lo que se llama el Premio del Público y con esta muestra de elogios a un libro que se esfumó de nuestra bodega en solo tres meses, debemos entender que ya recibió tan honrosa presea.
Más no le podíamos pedir a esta obra, y no hemos incluido acá las notas personales que circularon en privado, en X, en Facebook, en Instagram y en otras plataformas. Ni las participaciones del público que abarrotó cada acto de presentación en Librería Internacional o en Los antojos de mi abuelo.
La consulta completa de estos análisis y comentarios, se puede visualizar en las páginas de la Editorial Prisma S.A/ Facebook, en los diarios El Jornal y Semanario Universidad, en la revista Lectomanía o bien en el sitio oficial del autor: www.carlosmoralescr.com

Muchas gracias

CATEDRAL DE CEREMONIAS TRASCENDENTES DE AMOR

El poeta y dramaturgo cubano-español, Francisco Garzón Céspedes (Camagüey 1947), es una figura de larga trayectoria artística en varios continentes.
En Cuba fundó grupos de teatro y de narración oral en los 60, y luego de ocupar importantes cargos en Casa de las Américas y el Parque Lenin, realizó giras por toda Latinoamérica y parte de África, hasta encallar en Madrid, siempre difundiendo sus poemas, obras de teatro y cuentos orales que lo ubican como pionero del género. 
Luego de leer mi elegiaca novela, escribió estas líneas y pergeñó el arte gráfico que las acompaña.
Es una bella forma de resumir –gráfica y poéticamente– el homenaje que encierra esa obra; por eso lo traemos a esta página con agradecimiento.

ES LA HISTORIA DE UN AMOR… novela reciente del prestigioso escritor y periodista costarricense CARLOS MORALES, recreación de su relación con su amada y fallecida esposa MARIA DE LOS ÁNGELES QUIRÓS GRAU, es una catedral de ceremonias genuinas, hondas y trascendentes de amor, con vitrales de vivencias, emociones, reflexiones y mensajes nutridos de eternidades que se adhieren como sentimientos y celebraciones, como testimonio literario de genuino amar con amor. // FRANCISCO GARZÓN CÉSPEDES y JOSÉ VÍCTOR MARTÍNEZ GIL, escritores españoles con doble nacionalidad -cubana y mexicana- y artistas orales y profesores, 
Madrid, octubre 2025.

UN ANÁLISIS A FONDO DE LA NOVELA

Si bien la novela de Carlos Morales es una recreación ficticia de su gran amor con María Quirós, madre de sus hijos y compañera de toda la vida, no hay duda de que está inspirada en esa relación que bien revela la foto, y que explica profundamente el catedrático Jacinto Brenes en artículo que le publica hoy el Semanario Universidad. 

https://semanariouniversidad.com/suplementos/del-inminente-olvido-a-la-redencion-por-gracia-del-arte-literario/

MORALES-DICKER EN UNA PODEROSA REVISTA MEXICANA

En una portentosa compilación de materiales artísticos, literarios, y culturales en general, la revista Archipiélago, de la Unesco y la Universidad Autónoma de México, celebra 33 años de fundada, y ha incluido LA TRANSPARENCIA DE JOEL DICKER, un artículo del escritor Carlos Morales que se puede leer aquí mismo bajando un poco en el tabulador.
Archipiélago circula en papel cada 3 meses y también tiene su sitio en Internet.

LA TRANSPARENCIA DE JÖEL DICKER

Este artículo está para publicarse en los próximos días en el Semanario Universidad, en la revista Archipiélago de la UNAM y en el ElJornal.com.

Lo ofrecemos aquí como un adelanto a los seguidores del autor.

Carlos Morales

En el gremio de los escritores existe un axioma que se repite con frecuencia: “no importa lo que cuentes, lo que importa es la forma como lo cuentas”. Esto quiere decir que, no es tan importante el tema o la trama que poseas, como la forma en que logres narrarla. Es decir, importa el contenido, pero más importa el continente.
En parte es algo cierto, pero no totalmente; porque una cosa es ese librito bien difundido que se llama El principito, y otra cosa es ese monumento literario inigualable, que se llama Crimen y castigo… Como dicen los mexicanos: una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.
Lo que sí es definitivo es que la forma en que está escrito un libro es determinante para su éxito, comprensión y valía, por lo que los autores han vivido eternamente preocupados de la forma, de ese sistema de narrar que seduce, que atrapa al lector, que todo lo puede. Al extremo de que el gran maestro francés Gustave Flaubert, soñaba con escribir un libro que fuera un arte de pura forma, como la música, sin anécdota, sin historia (¡!). 
No he sabido de alguien que lo haya logrado, pero sí de muchos que lo han intentado.
El novelista policiaco Jöel Dicker (Suiza 1985) ha sido considerado el fenómeno literario más explosivo de los últimos decenios. Tiene publicadas ocho obras y ha sido traducido a 42 lenguas. Se calcula en 22 millones el número de sus lectores.
Triunfador de todos los premios grandes que en Europa han sido, comenzando por el Goncourt, vivió buen tiempo en los Estados Unidos, y lo mismo escribe en inglés, en francés, y un poco en español.
No lo conozco personalmente, pero lo he leído tanto y apreciado en sus entrevistas de vídeo, que me parece muy cercano. Es lo que pasa con los escritores grandes.
Originalmente Dicker es un narrador de trillers, es decir, un policiaco, pero por su edad, no es tan discípulo de los clásicos Raymond Chandler y Dashiell Hammett, como de las modernas teleseries escandinavas, de donde pareciera alimentarse buena parte de su producción.
Como no soy un lector asiduo de novelas policiacas, debo explicar que en su literatura encontré valores agregados que me hicieron seguirlo e indagarlo. Incluso –si quieren– convertirme en su fan.
Por ejemplo, la nitidez de su lenguaje (bien traducido, pues lo leo en español) asociada a la sencillez de sus expresiones, las cuales van siempre dirigidas a un objetivo concreto y nunca tratan de impresionar gratuitamente al lector ni de pavonearse con el estilo, cosa algo usual en los postmodernos franceses de ingrata memoria. Tampoco abundan en sus libros la sangre, la violencia, o el morbo sexual. Es –para decirlo de alguna manera– un estilo de novela negra pero bastante blanca.
Desde su primera incursión, con Los últimos días de nuestros padres(Premio Ginebra 2012), Dicker se ha internado en historias policiacas de profundo valor humano y sofisticadas tramas que mágicamente se deslindan al final en un portentoso y laberíntico viaje de inteligencia, acertijos matemáticos y románticas relaciones que comprometen al lector hasta en lo más hondo de su sensibilidad. Su detallismo es prodigioso y sus alcances humorísticos le aportan un toque crítico frente a la sociedad actual.
Hasta aquí lo que quiero decir es que Jöel Dicker es un seductor de la palabra. Nació con el don del gran relator, capaz de envolver al público en sus imaginarias fantasías criminales, y dejarle al final un gusto cristalino por la eficacia conceptual, lo estético de su discurso y la musicalidad de su narrativa.
Bueno, pues en su nueva novela, La muy catastrófica visita al zoo (abril 2025), el artista decide explorar otros caminos, lo cual me encanta. Pero no tanto.
Rompe de un tajo con su línea de deducción criminalística, geográficamente instalada en los Estados Unidos o Ginebra, para aterrizar en un kínder de niños discapacitados o especiales, sin expresa ubicación de nacionalidad.
Y aquí viene lo bueno: el autor decide desmantelar todos los eventos y recursos narrativos de los siete trillers que lo ocuparon antes y, en vez de crímenes y muertes, tratar de seducir al lector con una historia intrascendente de seis niños, que se pierden en un zoológico después de ver inundados los lavatorios de su kindergarden y tratar de descubrir quién fue el que los tapó con plastilina. ¡Más insignificante no puede ser la trama!
Para más inocencia y levedad, los chicos son todos víctimas de alguna discapacidad, y la historia es contada por Josephine, una niña de escasos diez años, en la mesa del comedor ante sus padres y un plato de sopa. Más inofensiva y poco trascendente no podía ser.
Sin embargo, y aquí viene lo potente: el autor logra persuadir al público con su relato, con los mínimos incidentes que ocurren en aquel kínder de enfermitos y lanzar unos cuantos flechazos a la sociedad modernas con sus ataques a la democracia, a la libertad, a la educación y a la realización plena de los ciudadanos.
Además de lo cristalino de su estilo, me encanta su intento por desmontar la novela policiaca con una arquitectura similar. Algo así como hizo nuestro venerado Cervantes con las novelas de caballería del siglo XIV.
No es para nada el mejor libro de Dicker, pero su intento por convencernos con una historia pueril parece tener sentido en su declarado afán de acercar nuevos públicos a la lectura y por depurar un estilo transparente, donde la forma casi logra lo que el contenido no puede, pues, aunque no está del todo ausente, es bastante inocuo.
Dice Dicker que lo escribió para lectores de los 6 a los 120 años y, por los millones de ellos que ha seducido, parece que lo va logrando. La envidia es que él mismo tiene apenas 39, y quien firma va alcanzando ya el nivel del piso ocho.

Moravia, mayo 2025.

La muy catastrófica visita al zoo
Jöel Dicker
Alfaguara 2025
224 páginas.

Catedráticos de Colombia y Costa Rica opinan acerca de Es la historia de un amor…

GONZALO MEDINA PÉREZ, Catedrático en Comunicación Social por la Universidad de Antioquia.

Querido Carlos. Leí tu historia de amor y, de entrada, no lo dudé un momento: renuncié a la arquitectura de la novela como mi centro de interés en calidad de lector y, poco a poco, me dejé llevar por los sentimientos duramente encontrados que despliega tu relato: la conquista de Sofía, la entrega total inevitable, los momentos vividos a lo largo de 50 años intensos que confluyeron en un desenlace del que, luego de la lectura, aún no me repongo: ya sabes a cuál me refiero…me cuesta describirlo. Sobre todo cuando me remito a la narración sobrecogedora de la página 108: me pongo en tu lugar y reconozco mi cobardía no solo para imaginar lo que sentiste, sino para pensar por un instante en ser yo quien se chocara contra tan implacable celada que, con toda su crueldad, te tendió la vida. En ese pasaje de tu narración -tal vez para hacer más duro el impacto que recibí al leer aquel-, regresé por instinto a la página 35 y releí:
 “Semejaba una sílfide del Olimpo, o tal vez Terpsícore, la musa de la danza. Su rostro era de una simetría perfecta, pero quizás eran sus ojos, grandes, almendrados, par de luminarias de azul cambiante, según la luz que tuvieran, los que la convertían en una beldad casi etérea. Su cuerpo, muy delgado, pero perfectamente modelado, un fino cuello de Bernini o de Boticelli. Su cabello largo y negro le caía hasta los hombros y su piel sedosa, entre transparente y brillante, parecía como de cristal pulido. Una flor turquesa diminuta, en cada oreja, le duplicaban la mirada, y su sonrisa serena era como para calmar a un dinosaurio”. A pesar de que en el libro lo cuentas, no puedo dejar de preguntarme y preguntarte: ¿Cómo te has sobrepuesto, apreciado amigo? Sobre todo cuando ya no contabas con Sofía.
Carlos: es por ello que afirmo que tu historia de amor es una que trasciende la muerte, porque junto con tus hijos y toda tu familia y con la fuerza que inspiró el sentimiento de Sofía -ausente y a la vez presente- fuiste capaz de exorcizarla. 
Las vivencias y las propias lecturas -pero sobre todo las primeras- nos obligan, a quienes posamos de racionales, a abrirle la hendija del pensamiento a aquello que, asombrados, solo nos permite definirlo con una pregunta: ¿qué es? ¿Por qué es? ¿Qué será?, tal el título de la canción del brasileño Chico Buarque y que más conocemos en la versión de Willie Colón. Con ello comparto tu asombro ante el milagro -no hay otra palabra- que vivieron en el aeropuerto de Nueva York con el taxista pakistaní mostrándote tu bolso con los ya inalcanzables pasaportes. Pienso que hoy ese acontecimiento -incluida la respuesta de Sofía cuando definió aquello como “milagro”-, te acerca y te hace sentir más cerca y viva la presencia de Sofía. Gracias por compartirme este homenaje sentido a quien seguirá presente en ti hasta el último segundo de tu vida…o, a propósito, más allá de ella. Abrazo fraterno y todo mi reconocimiento, estimado Carlos.


CARLOS CORTÉS, Catedrático de literatura en Estudios Generales, UCR.

Querido Carlos: 
Muchas gracias por la presentación de anoche. Acabo de terminar de leer tu libro. Desde que te conocí, en casa de Carlos Catania, noté que incluso el timbre de voz te cambiaba cuando pronunciabas el nombre de María o de La Macha, como una emoción que te reverberaba por dentro. Ese es el tono con el que está escrito el libro como un acto de supervivencia y de redención.  
Ahora que se acerca la Semana Santa no me olvidaré nunca de la Semana Santa del año pasado cuando nos invitaste a la casa y vi a María por última vez. Me impresionó su fuerza y esa alegría de vivir con la que llenás las páginas de tu libro y que abarcó la vida total que compartieron. 
Ante el absoluto misterio de la vida y de la muerte es muy poco lo que puedo decirte salvo agradecerte por un libro escrito con sangre, como dijiste anoche, con las vísceras, que está a la altura de todo lo que en el mundo puede llamarse amor, el más puro amor.


GERARDO CONTRERAS, catedrático de historia por la UCR
Leer y a la vez reflexionar, sobre la reciente novela-testimonio de Carlos Morales, es en definitiva pensar y repensar sobre esos dos grandes paradigmas: la vida y la muerte.
Sin la menor duda para el lector, esta obra es un homenaje a ultranza sobre la PERSONA AMADA, como también una manera muy sui géneris de vivir el duelo, que no es cualquier duelo.
La Señora María, fue, a decir verdad, lo que su esposo Carlos Morales, escribe letra a letra, palabra a palabra.
Una MUJER empoderada, posicionada de sus roles, desde una perspectiva muy sensata de lo que suele denominarse Perspectiva de Género.
Ella, nos narra el autor, cumplió a cabalidad sus sueños, sus deseos, nunca se dejó amilanar por circunstancias adversas.
Vivió la VIDA como debe vivirse, esto es, intensamente, ahí con sus seres queridos, con una conducta prístina, dando ejemplo a cada instante.
La novela, en mi criterio, es una muy buena catarsis del autor ante ese SER SUPERIOR, con la que convivió por espacio de medio siglo.
Creo que leyéndola, todas y todos, aprenderíamos aún más sobre cómo engrandecer el AMOR, en el día a día.


Dr. Juan Diego Castro, catedrático de derecho y seguramente el abogado más famoso del país.

Asistí al “nacimiento” del libro “Es la historia de un amor”, del  novelista Carlos Morales Castro, en la Librería Internacional. Cuando leí cada capítulo de esta vibrante y preciosa novela, recorrí con Sofía y con Alberto Del Río, esos instantes maravillosos, desde la puerta negra hasta la muerte, del enamoramiento hasta el dolor. Otra genial obra de mi apreciado amigo.