Mi próximo libro, con este título, vendrá lleno de sorpresas y contradicciones. El título lo muestra.
Para empezar, yo nunca escribiría un libro de viajes, y creo que tal vez no lo he escrito, pero este no es una novela, ni tampoco un ensayo, y como no tiene un género bien claro, lo he llamado “un misceláneo”.
Un misceláneo, porque mezcla muchos géneros: tiene del reportaje, de la crónica, de la auto ficción, del testimonio, de la historia, de la filosofía, y de muchos otros recursos estilísticos y hasta contradictorios.
La primera contradicción está en el título, que, sin publicar el libro, ya me lo han criticado bastante.
Paso a explicar: siempre me sedujo el nombre de una obra teatral del francés Jean Giraudoux, que se llama La guerra de Troya no tendrá lugar, el cual encierra, en sí, una contradicción poderosa entre un hecho histórico ya probado (la guerra) y su negación inmediata (el predicado).
Es lo mismo que hago con mi título: el libro se cita en tiempo pasado (aquel), por tanto, ya fue, pero, de inmediato, procedo a negarlo, aunque, paradójicamente, el lector lo tendrá en sus manos.
Este juego de significados (semas y no semas, dicen los semióticos), se va a despejar en el curso de la lectura, y, en cierta forma, es mi mensaje de lo contradictoria que es la vida, la cual, precisamente, defino como un viaje y, en este caso, es el viaje que trato de vivir con los lectores, y que espero, ellos también acompañen al narrador, por lo cual me he negado a incluir fotos, aunque muchas están disponibles en las fuentes que allí se citan.
Ese es el primer desafío del proyecto, cuya génesis y progreso se va relatando allí mismo, y su gran éxito sería que resulte interesante, divertido, y que nadie se aburra hasta la última línea, donde habrá de esclarecer si el libro de viajes fue o no fue. Aunque los viajes sí están allí, peero sin fotos.
Estimo que para noviembre lo tendrán en sus manos, y está quedando muy hermoso en las inventivas manos de Carlos Alejandro Morales, el diseñador estelar de Prisma.

Esta foto es pura propaganda, no se engañe, no será la portada de la obra.







